Testimonio de parto – Dani

Te ha pasado en la vida que a veces sientes que tienes que hacer ciertas cosas o caminar ciertos caminos que no sabes por qué? Pero te llaman, te atraen? A mi eso me pasó con la decisión de tener a Maxito en casa, me llamaba la atención, quería recorrer esta forma sin saber muy bien cómo ni por qué, pero a mi alma le gustaba esta idea.

Todo se alineó con que dejé de atenderme con ginecólogo por tema de pandemia y busqué a la Anita, una matrona que venía siguiendo por rrss y leía cada info que subía desde antes de estar embarazada, tuvimos la primera visita a domicilio, cosa que buscábamos para que Chris también pudiera participar, quedamos fascinados con ella y lo actualizada que estaba, siempre nos ha gustado buscar profesionales que les apasione su labor y ella es una de esas personas, estuvimos 1 hora 30 aprox en esa sesión y dijimos aquí es, tanto de que hablar, tantas preguntas y ella fascinada de responder todo 😍

Y así inició todo 🤩 controles, exámenes, ecografías de cada trimestre y todo marchando muy bien, la fecha cada vez se acercaba más y mientras más leía, me informaba y leías relatos de otras mujeres del parto en casa más nos convencíamos de que era la mejor opción (para nosotros)🥰 Lo comentamos con muy poquitas personas para mantener la intimidad del proceso y evitar opiniones que nos desconectaran de nuestra decisión, cosa que igual pasó 🤦‍♀️pero supimos colocar los límites a tiempo😅

La información fue súper importante Ya en el tercer trimestre la decisión estaba tomada, planeado como sería tenerlo en casa, tuvimos talleres y planificamos el plan B, nuestra primera opción era en casa y natural, pero siempre abiertos a que los planes cambiarán y requiriera de traslado al hospital, todas las opciones y posibilidades estaban habladas.

Alguna de las razones de tener a Maxito en casa fueron:

🔆La tranquilidad del hogar, lugar conocido 🔆Parto respetado, evitar violencia obstetricia 🔆Corte del cordón umbilical sin prisas, hacerlo al dejar de latir 🔆Apego inmediato 🔆Evitar burocracias e intervenciones innecesarias 🔆Libertad de movimiento en el trabajo de parto sin apuros, poder comer y dormir en tranquilidad 🔆Reconectar con mi poder femenino 🔆Posibilidad de hacer medicina placentaria
🔆Que Chris pudiera estar presente en todo el proceso 🔆Apoyo constante y exclusivo de profesionales

La Anita mi matrona me decía que ese día del parto yo era la Diosa, era mi momento, mi día y que todo iba a estar a mi disposición, solo debía pedir lo que yo quisiera, y vaya que es difícil sentirse Diosa cuando has vivido en una sociedad en la que hemos aprendido a estar siempre para el resto y pocas veces nos hemos preguntado qué es lo que yo realmente quiero? Tuve que trabajar en ello.

En este embarazo me dediqué a conectar mucho, no le dimos tanto foco ni nos quitó el sueño el tener y llenarnos de compras, accesorios y cosas materiales, solté la remodelación de la casa, el espacio que teníamos era perfecto, luego lo retomaremos, mi foco estuvo en prepararme emocionalmente y mentalmente para poder dar lo mejor de mi, la salud mental y emocional en esta etapa es fundamental, mi sentir es que no se necesita tanto para recibir a tu bebé, el mejor regalo es que una esté bien y tranquila.

Ese día lunes 20 de septiembre en la mañana boté el tapón mucoso, sabía que eso era señal de que el proceso de acercaba, cuando? Era relativo, podía ser en cualquier momento, desde la mañana anduve con sensibilidad en el vientre y parte baja de la espalda, pero le dije a la Anita todo normal, a la 3 pm fuimos al centro con Chris caminando, y andaba con esa sensación de que se me apretaba el vientre y me tomaba con la parte baja de la espalda, como si me apretara (eran contracciones) mientras cruzábamos una calle le apreté fuerte la mano a Chris y le dije ay ay esta estuvo un poquito más fuerte y me dio tentación de risa 😂 era como un dolor rico 😅tuve hora al odontologo y al salir tuve una fuerte que no hizo risa sino más bien “me quiero ir a la casa” así iban y venían muy irregulares cada 15- 20 minutos aprox, pero estaba tranquila porque en mi mente aún cómo que no aceptaba que el proceso se había desencadenado por qué ?

Porque yo creía que la primera contracción iba a ser en la noche e iba a ser suuuuuper fuerte y además tenía en mi mente un proceso laaaargo de minimo 10 horas así que quería creer que eso aún era nada. Bueno, nos devolvimos, nos compramos un helado, pasamos al supermercado, fue todo súper agradable, tipo 6 ya estábamos en casa, desde ahí en adelante las sentía más intensas, irregulares pero intensas, me movía bastante buscando una posición que aliviara, pero todo manejable así hasta las 9 estuvimos con Chris, regaloneamos, conversamos🥰 (la Anita me había dicho que estaba atenta a mi llamado, yo le dije que no era necesario que viniera a casa) a las 9 Chris entró en una llamada y ese rato fue intenso, tipo 9:30 le escribo : Anita ahora si ven! Y al Chris: has la llamada cortita! Cuando Chris regresa a la habitación el dolor era bastante intenso y le digo: tengo cómo una sensación de pujar 😳

Pero en mi mente eso no podía ser porque se supone que mínimo eran 10 horas 😅 a esas alturas yo había puesto una almohada al lado de mi cama y allí estaba en cuclillas, esa postura me daba tanta comodidad, a los minutos llega la Anita y me dice veamos cuánto tienes de dilatación? Yo siii 🙏🏻 le había estado diciendo todo el rato a Chris “si la Anita me dice que tengo 3 o 4 de dilatación yo me muero, porque no aguanto” “no se que voy a hacer si aún falta”. La Anita me dice; tienes 9! Y yo 😳what? Entre felicidad y sin entender, sabía que la meta estaba a un paso, volví a mi posición en cuclillas, ya me estaba metiendo en mi mundo, ya había perdido la noción del tiempo, recuerdo que comenzaron a ordenar, recuerdo escuchar a Chris preguntar por la piscina y la Anita diciendo que ya no se alcanza a instalar, yo en mi mente “no quiero piscina! No quiero agua!”

Nose que palabras utilizar para describir ese momento, lo recuerdo y no termino de creérmelo, instintivo, salvaje, intenso, tierra, inefable, es mágico, potente, transformador, doloroso, muerte, vida, más allá, fui a lo más profundo de mi ser a buscar a mi guerrera, esa mujer salvaje que no sabia que estaba en mi o almenos no la había vivenciado en su estado más puro, una experiencia profunda, mística.

Es como surreal, amo a cada mujer independiente si tiene o no hijos.

48 horas desde que llegó Maxito y repaso cada momento vivido, que potente traer vida a este mundo, me impactó profundamente la experiencia, sentir cada contracción cómo un llamado instintivo a abrir paso a cómo de lugar ,de manera involuntaria mi cuerpo se expande sabiamente, siento que poco a poco voy olvidando, no quiero, quiero esa sensación conmigo siempre, la expansión de mis genitales, sentir a mi Máxi en el canal vaginal listo para salir , no recuerdo la cantidad de pujos, pero en mi mente está que fueron muchos.

Venía con su bracito en la cara y el cordón enrollado en las piernas, necesitaba tiempo, tiempo para acomodarse de la mejor manera y salir como a él le apetecía, así?

Bueno así será, estuvo ahí latente, entre el interior y el exterior, no se de tiempos, me perdí en el, me aferraba a mis decretos, a mis guías espirituales, a mis padres que se que estaban ahí comingo. Fui a buscar a mi Dani guerrera, a la mujer salvaje, a un lugar muy profundo dentro de mi, conocí mi parte animal, el ser mamífera en su estado más puro, la traje a este plano, y la llevé a buscar a mi Maxito, apretando fuerte con mis manos la cama y en cuclillas en una almohada era la posición que mi cuerpo sentía que era, no quería moverme de allí, esa era la posición perfecta para mi, así por tanto tiempo que sentía que en cualquier momento no resistia, pero debía ser así, mi cuerpo no quería otra posición era esa, dolia, dolían mis rodillas, dolia el vientre, dolían mis hombros, dolían mis manos, dolia el alma porque se estaba muriendo la Dani de siempre y estába resurgiendo su versión más actualizada, dando vida a mi bebé y dándome vida a mi misma.

Sanando una línea generacional femenina, sanando miedos, sanando dolores, todavía no nacía completo mi Maxito y ya estaba anunciándole al mundo su presencia, llorando fuerte, naciendo en libertad, en amor, en respeto, en casa.

La Anita, Paula y mi Chris fueron mis guías en la tierra, segura de que sus palabras y manos eran guiadas por otro plano como tanto se los pedí a mis ángeles, a mis padres, sus palabras precisas, mientras yo estaba en una dimensión paralela, entre cada pujo, me daban agua y naranjas sentía que eso me daba fuerzas para la siguiente contracción que venía, mi Chris hombre valiente me dio la seguridad en todo momento, su amor infinito y claridad ante todo me ayudó a enraizar y conectar, mis matronas con sus palabras dulces y perfectas me permitían dejarme llevar y que todo estaba bien, no sabía cómo es que un bebé pasaba por el canal de parto, era algo que no podía imaginar, y aún no puedo describirlo.

Simplemente el cuerpo te lleva a hacerlo, es tan instintivo, cuando ya se acercaba el momento pedí apagar las luces, quería más intimidad, entre cada contracción comía naranjas, esa obsesión con las naranjas en ese momento, sentía tanto placer, su sabor era perfecto.

En un momento siento como una explosión, como si algo se destapara, se rompió la bolsa, yo sudando, casi como correr una maratón, a los segundos nació, sentir su llanto es de una de las experiencias más potentes, lo recuerdo y me emociona, la Anita me lo pasa, no sabía cómo tomarlo, era tan suave, resbaloso, ese olor que no se cómo describir, recuerdo la voz de Chris quebrandose y diciendo “mi tesorito” el tiempo detenido en algún lugar del espacio, eran las 22:54 pm del 20 de Septiembre en luna llena y en cambio de estación.

Nos fuimos directo a la cama, aún conectados por el cordón, reconociéndonos, inundados de hormonas, ay Dios, no puedo dejar de emocionarme al recordar todo, es una impronta tan fuerte, yo perdida en el tiempo, no existía nada más, luego de mucho rato Chris cortó el cordón umbilical, estuvimos piel con piel por uno o dos días con mi chiquitito, no había necesidad de ropa, luego de un rato nuevamente contracciones para expulsar la placenta, la conocimos, vimos el árbol de la vida que albergó por 9 meses y alimentó a mi bebé, cómo no honrarla; la Pau con sus manos maravillosas hizo un collar que tiene parte de ella y cuadros en acuarela, próximamente la enterraremos junto a un arbolito y agradecernos su labor 🦋

Luego de otro rato la Anita me coloca 1-2 puntos, peso, talla, examen general a Maxito y ya estábamos listos para sumergirnos en el amor y reconocernos.

Hay muchos detalles que faltan en todo este relato, pero son los principales, la habitación estos días ha estado inundada de una magia que no puedo explicar, entre lo tangible y lo etéreo, entre lo real y el estar viviendo un sueño. Te lo comparto con Amor, Dani Urra🧡así como lo hicieron los relatos de muchas mujeres que me ayudaron a confiar en mi cuerpo y en mi sabiduría femenina 💕